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El estrés es un  concepto que, como muchos, tiene un significado como término médico contrapuesto a la connotación social. Socialmente el estrés se asocia a algo nocivo, malo y se lo toma como un factor de enfermedad, para la medicina es todo lo contrario, el estrés es la exigencia que hace que un organismo vivo deba modificar su perfil para lograr adaptación. Y se entiende por estrés cuando esa adaptación fue eficaz, por eso el concepto es positivo, en definitiva el estrés es vida.

El equivalente médico del concepto de estrés social es el distrés, situación en la cual los mecanismos orgánicos para sostener o recuperar el equilibrio no logran su objetivo y por intensidad excesivas del evento que demanda la adaptación o por la prolongación del mismo en el tiempo exigen al organismo un esfuerzo excesivo en reestablecer el equilibrio perdido que lleva a consecuencias nocivas.

Para entender que es el estrés, el primer concepto que hay que tener en cuenta es cual es la función del cerebro. Este órgano que le da motivo de existencia a todo el resto de órganos y sistemas, que funcionan, básicamente, para que el cerebro viva ; cumple un espectro amplio de funciones, pensar, calcular, planificar, imaginar, movernos, regular la función de todos los órganos y sistemas del cuerpo, disfrutar, sentir, relacionarnos, cumplir objetivos, tener empatía, etc. Todas estas son acciones del cerebro para cumplir una función básica: la supervivencia de nuestra especie. Para ello debe tener dos capacidades basales, la capacidad adaptativa y la posibilidad de transmitir nuestros genes a nuevos individuos.

Así, cada uno de nosotros está expuesto a exigencias del medio, interno y externo, que obligan a nuestro sistema a hacer ajustes precisos para lograr sostener el equilibrio, la homeostasis. Esas exigencias no son siempre extremas, puede ser la simple disminución del nivel del azúcar en sangre que al ser detectada por el cerebro nos genere una sensación, hambre, y una conducta regulatoria, ir a buscar comida. Esa leve disminución de nuestro nivel de glucemia es una situación de estrés cotidiana y repetida a lo largo del día. El cerebro tiene registro, a través de sensores, de todo lo que pasa en el organismo, como si fuera una computadora de un auto que detecta las variables del motor, más la apertura de puertas, el uso del cinturón, etc. Este órgano, que posee más neuronas que estrellas en nuestra galaxia, analiza y regula miles de aspectos en forma paralela; posición de músculos y articulaciones, nivel de agua en sangre, nivel de grasas, ritmo cardíaco, frecuencia respiratoria, cantidad de sodio, potasio y miles de otros iones, ruidos, imágenes, pensamientos, olores, temperatura del medio, temperatura interna, nivel de luz, emociones, lo que le pasa a otro ser humano que está enfrente nuestro o que no está; así podríamos enumerar cientos de miles de funciones, cuando alguna de estas sufre un cambio, y a veces los cambios producen la modificación de miles de estos valores debe haber una variedad enorme y simultanea de correcciones y modificaciones para establecer el equilibrio pero en un estado diferente. Eso es estrés.

Imagínese sentado leyendo el diario, su cerebro está dedicado a detectar toda esta variedad de estímulos en forma paralela, lee y entiende, y a la vez genera una emoción, paralelamente detecta los ruidos de su entorno y los filtra porque al no ser de importancia puede mantener el foco de atención en la lectura. Dentro de todos estos estímulos detecta incomodidad, y usted cambia de posición, casi inadvertidamente, eso fue estrés y posteriormente su cerebro ordenó a sus músculos que modifiquen tono y postura para lograr un equilibrio nuevo. En un momento su cerebro detecta que el nivel de agua en su sistema bajó, entonces le produce sed. Se rompió su equilibrio, está en estrés y su organismo inicia una conducta homeostática, se levanta a tomar agua. La reposición del preciado líquido hace que los sensores dejen de detectar su déficit. Paralelamente, cuando usted se levantó, todos sus parámetros se modificaron, comenzó a caminar a la cocina y sus músculos cambiaron de tono, su corazón aumentó su frecuencia, y la presión arterial subió, la frecuencia respiratoria aumentó los parámetros químicos de su sangre variaron, todo esto es estrés y el perfil que su cerebro reconoce como normal en la marcha es diferente al que reconoce como normal mientras se encuentra sentado.

Todo es estrés, suerte que nuestro cerebro cumple su función y nos adapta, rápida y eficazmente.

Ahora, ¿qué pasa cuando la demanda adaptativa es mayor? ¿qué pasa cuando estamos en una situación en la cual la falta de agua no se resuelve simplemente con ir a la cocina? ¿qué pasa cuando la demanda adaptativa supera la capacidad del cerebro?

Eso se llama DISTRÉS.

 

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